Fotoreportaje

 

Creer o no creer, aun era muy joven para comprender lo que esa noche me reveló, fui testigo de sucesos que no son a menudo visibles. Humanos encarnados incorporando almas de bajo astral en sus cuerpos físicos con el propósito de permitirles sentir nuevamente a estas entidades los placeres terrenales, alcohol, cigarros, perfumes, música africana. Danzas en circulo para completar las transposición, a cambio facilidades para los que están de este lado de la realidad, Trabajo, dinero, amor posesivo y cuantas mas exigencias del ego que uno pueda pensar. Mi incredulidad comenzó a cesar al oír hablar a estas personas en idiomas que jamas habían pronunciado antes, y como cierre vi arder el santuario repentinamente, donde yacían las ofrendas, cortinas envueltas en llamas frente a mi, sin siquiera estar cerca de algún foco de ignición.


Libertad, Buenos Aires, Noviembre 2010

Umbanda